miércoles, 5 de diciembre de 2012

España, a la cabeza de Europa con mayor riesgo de pobreza

España se sitúa, una vez más, en la triste lista de ocupar las primeras posiciones de Europa en exclusión social. El país es, junto a Rumanía, Bulgaria y Grecia, uno de los Estados con una mayor tasa de población en riesgo de pobreza, casi el 22 por ciento (frente al 17 por ciento de media en la UE), según un informe publicado ayer por la oficina estadística comunitaria Eurostat con datos de 2011.
Por el contrario, la República Checa (con un 10 por ciento), Holanda (con un 11) y Austria, Dinamarca y Eslovaquia (con un nivel del 13 por ciento) son los miembros con menos riesgo de pobreza entre sus ciudadanos. Este indicador se refiere a los compatriotas cuya renta disponible, tras recibir distintas prestaciones sociales, está por debajo del umbral nacional de peligro de miseria.
Este nivel varía mucho de un Estado miembro a otro y ha bajado en muchos países debido a la crisis, según Eurostat.
Además, el 3,9 por ciento de la población española (por debajo del 8,8 por ciento de media comunitaria) se encuentra en una situación de privación material severa, es decir, no tiene suficientes recursos para pagar sus facturas, mantener la calefacción de su hogar o coger una semana de vacaciones fuera de casa.
Bulgaria (con un 44 por ciento) y Letonia (con un 31) registran las mayores tasas de población en situación de privación material severa, frente a Luxemburgo y Suecia, que con un escaso 1 por ciento cuenta con la tasa más bajas.
Finalmente, el 12,2 por ciento de los ciudadanos españoles viven en hogares donde los adultos trabajaron menos del 20 por ciento de su potencial laboral durante el último año (frente al 10 por ciento de media en la UE).
Sumando al menos uno de los tres criterios, la tasa de población nacional en riesgo de pobreza o exclusión social alcanza ya el 27 por ciento, lo que equivale a 12,4 millones de personas. Esta cifra supone un incremento de cuatro puntos respecto al 22,9 por ciento de cuatro años anteriores.
En 2011, los mayores índices de ciudadanos en peligro de encontrarse en una situación de miseria se registraron en Bulgaria, con casi la mitad de su población (un 49 por ciento), Rumania y Letonia (con un 40 por ciento), Lituania (un 33) y Grecia y Hungría (con un 31 por ciento cada uno). En la situación contraria, se encontraban  República Checa (un 15 por ciento), y Holanda y Suecia (16).

Las más castigadas.

Por su parte y según el II Informe Impactos de la crisis, elaborado en España por la Red Europea de Lucha contra la Pobreza (EAPN, por sus siglas en inglés) para 2011, las comunidades del norte peninsular mantienen tasas menores de exclusión social que las del sur. Así, Navarra, País Vasco, Asturias, Madrid y Aragón tienen índices inferiores al 20 por ciento, frente a Extremadura, Castilla-La Mancha, Canarias y Andalucía, con niveles superiores al 35 por ciento.
En cuanto a los ciudadanos en privación material severa, esta cifra ha aumentado en casi 200.000 personas entre 2009 y 2010. En 2011, los índices más elevados estában en Ceuta (9 por ciento), Baleares (7,4 por ciento), Andalucía (5,8) y Cataluña (5,8) y los más bajos en Asturias, Aragón, Cantabria y Castilla y León, todas con cifras inferiores al 2 por ciento.
Estos datos, según EAPN, «están lejos» de cumplir el objetivo fijado por España de reducir el número de personas en situación de miseria entre los 1,4 y los 1,5 millones en el período 2009-2019. La ONG recuerda que los Veintisiete se han comprometido a disminuir a 20 millones las personas en esta situación en la década 2010-20.

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En Francia, la pobreza crece y se ensaña con los jóvenes - Luisa Corradini

En la segunda economía de la zona euro, la noticia cayó como una bomba: en Francia, 23% de los jóvenes de entre 16 y 25 años son pobres. Creciente fragilidad, exclusión, aumento de las desigualdades, la crisis está dejando al borde del camino al segmento más importante de la sociedad.

Las cifras publicadas ayer en el primer informe del Observatorio del Instituto Nacional de la Juventud y la Educación Popular (Injep) provocaron consternación en un país poco acostumbrado a pensar en su juventud en los mismos términos utilizados para hablar de lejanas poblaciones subdesarrolladas.

La tasa de pobreza de los jóvenes entre 18 y 24 años aumentó cinco puntos desde 2004 y alcanza al 22,5%, cuando es de 14% para el resto de la población.

"Más de un millón de jóvenes se encuentran confrontados a una situación de gran precariedad", señala el informe.

"Asistimos a una reversión histórica de la tendencia: la pobreza afecta más a los jóvenes que a los viejos", señala el sociólogo Olivier Galland. "Lo más preocupante es que el nivel de extrema pobreza [con ingresos inferiores a 40% del nivel de vida promedio] aumentó 38% entre 2007 y 2009", agrega.

Pero si bien los jóvenes son las primeras víctimas de la crisis sus consecuencias no son iguales para todos. El informe del Injep define, en realidad, una profunda línea de fractura entre dos grupos: los diplomados y los que no tienen ningún título. Dentro de esta última categoría, 46% no tienen empleo y reciben pocas ayudas gubernamentales.

El nivel de pobreza -en Francia, un ingreso inferior a 964 euros mensuales- es de 30% para los sin diploma, contra 10% para los diplomados.

Calificado de "intermedio" por los especialistas, el modelo francés carece a la vez de los beneficios del modelo "mediterráneo", donde los hijos permanecen hasta los 30 años con sus padres, y del modelo "nórdico", donde se van antes, pero están muy apoyados por los poderes públicos.

Contrariamente a lo que sucede en otros países de la UE, particularmente en España e Italia, los jóvenes franceses dejan de vivir con sus padres mucho más temprano, alrededor de los 20 años. Este factor, sumado a un acceso restrictivo a las ayudas sociales, explica -según Galland- el actual proceso de pauperización de ese sector.

Cada año, 140.000 jóvenes abandonan el sistema educativo francés sin ningún título. Según la terminología europea, 15% de los que tienen entre 15-29 años son "NiNi" (ni trabajan ni estudian). Casi todos pertenecen a las clases sociales más desfavorecidas, son de origen extranjero y residen en zonas urbanas sensibles.

Esos jóvenes desempleados también se ven marginados en el plano político. Nadie los representa, porque la Unión Nacional de Estudiantes de Francia (UNEF) sólo se ocupa de los estudiantes.

"Nuestros estudios muestran que padecen un profundo sentimiento de abandono y de rencor ante las promesas no cumplidas de la república", señala Galland.

Para el investigador, están reunidos todos los elementos para que la actual situación conduzca a una explosión como en 2005.

En octubre y noviembre de ese año, la muerte de dos jóvenes musulmanes de origen africano en Aulnay-sous-Bois, en la periferia parisina, provocó 11 noches consecutivas de violencia.

Como en Francia, las cifras del desempleo de los jóvenes en Europa dan frío en la espalda: desde que comenzó la crisis, la tasa de desocupación de ese segmento social aumentó 50%. De 15% en enero de 2008 pasó a 23,4% en octubre de 2012, según el instituto europeo de estadísticas Eurostat.

España y Grecia son las primeras víctimas de ese flagelo y registran catastróficos niveles que alcanzaban respectivamente 55,9% y 57% (en agosto 2012). Alemania es el país que está en las mejores condiciones, con 8,1% de jóvenes desempleados.

Portugal (39,1%), Irlanda (29,9%), Italia (36,5%) y Eslovaquia (30,1%) superan la barrera fatídica del 30%. Austria (8,5%) y Holanda (9,8%) figuran, por el contrario, entre los buenos alumnos de la UE.

Francia es, en todo caso, uno de los países europeos donde el sentimiento de integración de la juventud es el más débil.

"Vivimos en una gerontocracia", concluye Galland. "En una sociedad de viejos, donde sólo los jóvenes de las clases medias y superiores tienen oportunidades, gracias a los títulos y a las redes establecidas por sus familias."

via lanacion.com.ar

OTAN prepara acción militar contra Siria

OTAN prepara acción militar contra Siria:
El inminente emplazamiento de baterías de misiles Patriot de la OTAN en la frontera de Turquía con Siria es parte de la preparación de una operación militar contra el país árabe, denunció este miércoles el politólogo Basem Tajeldine.
“Pienso que el emplazamiento de estos sistemas Patriot en territorio turco frente a la frontera con Siria está anticipando el escenario belicista”, insistió el experto en la web del canal satelital Russia Today.
Tajeldine advirtió que Turquía se presta para desplegar este armamento que, en su opinión, amenaza aún más la ya rota estabilidad regional y genera un ambiente de mayor hostilidad por parte de Ankara hacia Siria.
“No creo que existan garantías por parte de Turquía y de la OTAN respecto a este sistema”, insistió el analista político.
Al comentar el curso del conflicto sirio, Tajeldine recordó que desde un principio el territorio turco ha sido utilizado para la infiltración de elementos a los que calificó de mercenarios, movilizados para derrocar al gobierno de Bashar al Assad.
Tajeldine concluyó que el reforzamiento de la frontera permite a Turquía estar ya preparada para una respuesta por parte de Damasco ante una agresión directa.
Los cancilleres de los países miembros de la OTAN, reunidos la víspera en Bruselas, respaldaron el emplazamiento de los cohetes antimisiles Patriot en la frontera turco-siria, según confirmó Anders Fogh Rasmussen, secretario general del bloque político-militar.
Entre tanto, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, en su reciente encuentro con el primer ministro turco, Tayyip Erdogan, insistió en que los Patriot lejos de ayudar crearán más tensión en una zona estremecida por viejos y recientes conflictos.
Apenas 24 horas después, en la reunión a nivel de cancilleres del Consejo Rusia-OTAN, el ministro ruso, Serguei Lavrov, insistió en la necesidad de evitar un mayor deterioro de la situación en la frontera turco-siria.
“Queremos llamar la atención ante el hecho de que este problema no debe ser exagerado. Hemos dicho que el almacenamiento de armas siempre crea un riesgo adicional de que algún día puedan ser usadas”, concluyó el jefe de la diplomacia del Kremlin.
Fuente/Prensa Latina

(Vídeo) Librería Mediática del Día Sábado 01 de diciembre, 2012


(Vídeo) Librería Mediática del Día Sábado 01 de... por IVANGARCIAZAMA

(Vídeo) Confidenciales José Vicente Hoy 02.12.2012 (3/3)


(Vídeo) Confidenciales José Vicente Hoy 02.12... por IVANGARCIAZAMA

El 67% de los españoles están insatisfechos con la democracia y más del 50%, con la Constitución

El 67% de los españoles están insatisfechos con la democracia y más del 50%, con la Constitución:
AGENCIAS
  • Según datos del último barómetro del CIS, correspondiente a noviembre.
  • Casi la mitad de los encuestados, el 48,9%, nunca ha leído la Constitución; sólo un 36,4% acierta si se les pregunta el año en que se aprobó, el 1978.
  • La sanidad se afianza como el cuarto problema de España, marcando un porcentaje récord con un 11,4% de menciones.
  • Los desahucios han irrumpido en la lista de problemas en octavo lugar.
  • Leer el barómetro completo del CIS.
Congreso
El 67,5% de los españoles está "poco" o "nada" satisfecho con la forma en que funciona la democracia en España y más de la mitad, un 51,5%, tiene la misma opinión de la Constitución, según el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) del mes de noviembre.

El estudio incluye varias cuestiones sobre la salud de la democracia y el conocimiento que tienen los españoles de la Constitución Española. Son mayoría los que creen que la Constitución se respeta "poco" -31,3%-, "nada" -13,3%- y "algo" -26,7%-, frente a los que piensan que se respeta "bastante" -19,5%- y "mucho" -1,7%-. El 37,4% se sienten "muy" o "bastante" satisfechos con ella.

Sobre el grado de conocimiento de la Carta Magna, sólo un 15,8% de los ciudadanos reconocen haberla leído entera, un 35,1% dice haber leído algún artículo suelto, y casi la mitad, el 48,9%, admite que no la ha ojeado nunca. Reflejo de esta falta de conocimiento es que sólo un 36,4% acierta si se les pregunta el año en que se aprobó la Carta Magna, el 1978. Un 46,5% desconoce el año de su promulgación y un 9,7% cree que se aprobó entre 1975 y 1977.

Así el 64,5% de los encuestados admite que conoce "muy poco" o "casi nada" la Constitución. Los ciudadanos echan la culpa de esta situación a los sucesivos gobiernos que se han preocupado "poco" o "nada" de divulgar la Constitución para casi un 80% de los encuestados. Un porcentaje similar -76,1 %- consideran que en estos 34 años ha existido "poca" o "ninguna" preocupación para que en las escuelas y colegios los niños conozcan las ideas de la Carta Magna.

Por otro lado, la sanidad se afianza como el cuarto problema de España, marcando un porcentaje récord, por detrás del paro, la economía y la clase política. En concreto, la sanidad aparece por tercer mes consecutivo en el cuarto lugar de la lista de preocupaciones ciudadanas, con un 11,4% de menciones, el porcentaje más alto de la serie histórica del instituto sociológico.

Respecto al mes anterior, la inquietud por el desempleo ha subido tres puntos hasta alcanzar el 80,8% de alusiones. El segundo puesto sigue siendo para los problemas económicos en general, con un 42,7% y el tercero, aunque muy por detrás, para la clase política con un 30,2% de menciones.   

Por otra parte, tras el suicidio de dos personas a las que el banco iba a embargar la casa, los desahucios han irrumpido en la lista de problemas directamente al octavo lugar con un 6,3%. La lista de los diez problemas más citados la completan la corrupción y el fraude (9,5 %), los bancos (8,4 %), la educación (6,7 %), los desahucios (6,3 %), los recortes (5,5 %) y la inmigración (4,1 %).

Esta encuesta fue efectuada entre el 5 y el 13 de noviembre, en pleno debate social sobre el problema de los desahucios en España, y cuando la banca, los jueces, los partidos y el Gobierno intentaron buscar soluciones para combatirlo.

Casi la mitad de los españoles (47,9 %) considera que la situación política está peor que hace un año, porcentaje que se ha elevado 3,2 puntos desde octubre, si bien son algo menos pesimistas al pensar en el futuro: el 35% cree que empeorará, aunque un 42,9% no espera cambios

Por otra parte, el 74,1% de los ciudadanos cree que la situación política actual es "mala" o "muy mala", 3,5 puntos menos que los que pensaban lo mismo el mes pasado. En el caso de la economía, el porcentaje de ciudadanos que ven el panorama "malo" o "muy malo" suma un 90,7%, medio punto menos que en octubre.

También hay menos optimistas que la ven "buena" o "muy buena": el 0,3% frente al 0,7% de un mes antes. Y para el 47,3%, la economía estará aún peor dentro de un año -1,8 puntos menos- y sólo el 12,6% espera que mejore -cuatro décimas más-.

Por último, casi uno de cada cuatro trabajadores (24,6%) ve "muy probable" o "bastante probable" que pierda su empleo durante el próximo año, según el último barómetro, lo que supone un 3,7% más que el mes anterior.

El sondeo indica que el 20,1% considera bastante probable engrosar la lista de desempleados y que un 4,5% cree que es muy probable que lo haga, mientras que "poco probable" lo considera el 41,2% y "nada probable" el 27,2%. No obstante, el estudio refleja también un ligero descenso del número de parados que creen que no encontrarán empleo durante los próximos doce meses.

Si en octubre el 67,3% de los encuestados veía poco o nada probable encontrar un trabajo en noviembre son el 66,8% los que lo piensan. De estos, el 43,3% señala esa posibilidad como poco probable y el 23,5% no ve nada probable encontrar un empleo en un periodo de un año